Folha de São Paulo de 16 de janeiro de 2010
Onde estão as mudanças?
MATTHIAS S. FIFKA
"OS TEMPOS mudaram", disse Barack Obama antes de embarcar para Cúpula das Américas, em abril de 2009, indicando sua intenção de reformular a política externa dos EUA em relação à América Latina. Levando o argumento adiante em seu discurso de abertura, Obama prometeu "um novo começo" e um relacionamento "sem parceiros seniores ou juniores". Essa promessa de mudança, que tinha sido o tema principal de sua campanha eleitoral, ecoou bem entre os estadistas latino-americanos, muitos dos quais haviam ficado profundamente desapontados com oito anos de Bush e do unilateralismo dos EUA.
Até mesmo políticos como Hugo Chávez se sentiram inclinados a comentar, após a cúpula, que era "o verdadeiro início de uma nova história".
O povo da América Latina também nutria altas esperanças no presidente recém-eleito. No início de 2009, uma maioria inequívoca de pessoas no Brasil, no México e na Argentina expressava confiança em Obama.
Assim, Obama teve o apoio público necessário para melhorar as relações com os vizinhos do Sul e para realizar algumas das iniciativas que propusera em um plano intitulado "Uma Nova Parceria para as Américas".
Esse plano político consistia em três elementos principais: fortalecer a democracia e o Estado de Direito na América Latina, apoiar os governos em seu combate ao tráfico de drogas e a criminalidade organizada e ajudar na redução da pobreza, da fome e dos problemas de saúde e educação.
Mais especificamente, Obama, por exemplo, prometeu criar um conselho de segurança comum, melhorar as relações com Cuba, promover o alívio da dívida latino-americana, ajudar a Colômbia a combater os rebeldes das Farc e colaborar com o Brasil com o comércio e o desenvolvimento de biocombustíveis, como o etanol.
No primeiro ano de governo Obama, a maioria dessas propostas não saiu do papel. Com a exceção do esforço pouco animado de fechar a prisão de Guantánamo e da redução das restrições às visitas de cubano-americanos a parentes na ilha e à transferência de remessas de dinheiro a Cuba, Obama não empreendeu nenhuma iniciativa significativa em direção às mudanças que prometeu.
Em lugar disso, sua trajetória escorregadia no golpe hondurenho e o acordo fechado com a Colômbia, que dá aos EUA acesso a sete bases militares e o direito de enviar soldados para lá, lembram mais a política de seu predecessor que um novo começo.
Poderíamos argumentar, com certeza, que promessas de campanha quase nunca são cumpridas. Também se poderia dizer, em defesa de Obama, que em seu primeiro ano no cargo ele teve que concentrar sua atenção na crise econômica, na reforma da saúde e nas guerras no Iraque e Afeganistão.
Essas questões podem, de fato, parecer mais urgentes que reforçar e reformular as relações com a América Latina, mas, no longo prazo, neglicenciar essas relações terá consequências indesejadas para os EUA.
A maior parte da América Latina compreende muito bem que o bem-estar econômico de seus países ainda pode beneficiar-se de relações econômicas positivas com os EUA e que uma economia americana forte garante a entrada de capitais e um grande mercado para exportações.
Contudo, os EUA também precisam dar-se conta de que a América Latina -e especialmente o Brasil- já diversificou seus laços e ampliou suas relações comerciais com União Europeia, Rússia e China. Sobretudo as últimas duas vêm fazendo bom proveito do interesse declinante na América Latina que tem o rival.
A Rússia concordou em construir reatores nucleares para a Venezuela e já entregou a Chávez armas no valor de mais de US$ 4 bilhões. A China, desde 2004, já firmou mais de 40 acordos bilaterais com Argentina, Brasil, Venezuela e Cuba, prevendo mais de US$ 100 milhões em investimentos chineses até 2014.
Se Obama continuar a fazer pouco caso da América Latina como fez em seu primeiro ano no poder, os EUA correrão o risco de perder um parceiro importante para o futuro, em um mundo cada vez mais competitivo.
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MATTHIAS S. FIFKA é professor de economia e política internacional na Universidade Erlangen-Nuremberg (Alemanha) e vice-diretor do Instituto Germano-Americano.
domingo, 17 de janeiro de 2010
sexta-feira, 15 de janeiro de 2010
Los Pecados de Haiti.
Esse texto é de autoria de Eduardo Galeano, conhecido autor uruguaio, principalmente por seus escritos sobre as Américas, que analisa quatro causas principais dos atuais reflexos da sociedade haitiana. O texto é de 1996, mas continua atualizado, pois pouco se modificou o cenário do país desde então. Está disponível em: http://www.telesurtv.net/noticias/contexto/1644/los-pecados-de-haiti/
LOS PECADOS DE HAITI
por Eduardo Galeano.
La democracia haitiana nació hace un ratito. En su breve tiempo de vida, esta criatura hambrienta y enferma no ha recibido más que bofetadas. Estaba recién nacida, en los días de fiesta de 1991, cuando fue asesinada por el cuartelazo del general Raoul Cedras. Tres años más tarde, resucitó. Después de haber puesto y sacado a tantos dictadores militares, Estados Unidos sacó y puso al presidente Jean-Bertrand Aristide, que había sido el primer gobernante electo por voto popular en toda la historia de Haití y que había tenido la loca ocurrencia de querer un país menos injusto.
El voto y el veto
Para borrar las huellas de la participación estadounidense en la dictadura carnicera del general Cedras, los infantes de marina se llevaron 160 mil páginas de los archivos secretos. Aristide regresó encadenado. Le dieron permiso para recuperar el gobierno, pero le prohibieron el poder. Su sucesor, René Préval, obtuvo casi el 90 por ciento de los votos, pero más poder que Préval tiene cualquier mandón de cuarta categoría del Fondo Monetario o del Banco Mundial, aunque el pueblo haitiano no lo haya elegido ni con un voto siquiera.
Más que el voto, puede el veto. Veto a las reformas: cada vez que Préval, o alguno de sus ministros, pide créditos internacionales para dar pan a los hambrientos, letras a los analfabetos o tierra a los campesinos, no recibe respuesta, o le contestan ordenándole:
-Recite la lección. Y como el gobierno haitiano no termina de aprender que hay que desmantelar los pocos servicios públicos que quedan, últimos pobres amparos para uno de los pueblos más desamparados del mundo, los profesores dan por perdido el examen.
La coartada demográfica
A fines del año pasado cuatro diputados alemanes visitaron Haití. No bien llegaron, la miseria del pueblo les golpeó los ojos. Entonces el embajador de Alemania les explicó, en Port-au-Prince, cuál es el problema:
-Este es un país superpoblado -dijo-. La mujer haitiana siempre quiere, y el hombre haitiano siempre puede.
Y se rió. Los diputados callaron. Esa noche, uno de ellos, Winfried Wolf, consultó las cifras. Y comprobó que Haití es, con El Salvador, el país más superpoblado de las Américas, pero está tan superpoblado como Alemania: tiene casi la misma cantidad de habitantes por quilómetro cuadrado.
En sus días en Haití, el diputado Wolf no sólo fue golpeado por la miseria: también fue deslumbrado por la capacidad de belleza de los pintores populares. Y llegó a la conclusión de que Haití está superpoblado... de artistas.
En realidad, la coartada demográfica es más o menos reciente. Hasta hace algunos años, las potencias occidentales hablaban más claro.
La tradición racista
Estados Unidos invadió Haití en 1915 y gobernó el país hasta 1934. Se retiró cuando logró sus dos objetivos: cobrar las deudas del City Bank y derogar el artículo constitucional que prohibía vender plantaciones a los extranjeros. Entonces Robert Lansing, secretario de Estado, justificó la larga y feroz ocupación militar explicando que la raza negra es incapaz de gobernarse a sí misma, que tiene ''una tendencia inherente a la vida salvaje y una incapacidad física de civilización''. Uno de los responsables de la invasión, William Philips, había incubado tiempo antes la sagaz idea: ''Este es un pueblo inferior, incapaz de conservar la civilización que habían dejado los franceses''.
Haití había sido la perla de la corona, la colonia más rica de Francia: una gran plantación de azúcar, con mano de obra esclava. En El espíritu de las leyes, Montesquieu lo había explicado sin pelos en la lengua: ''El azúcar sería demasiado caro si no trabajaran los esclavos en su producción. Dichos esclavos son negros desde los pies hasta la cabeza y tienen la nariz tan aplastada que es casi imposible tenerles lástima. Resulta impensable que Dios, que es un ser muy sabio, haya puesto un alma, y sobre todo un alma buena, en un cuerpo enteramente negro''.
En cambio, Dios había puesto un látigo en la mano del mayoral. Los esclavos no se distinguían por su voluntad de trabajo. Los negros eran esclavos por naturaleza y vagos también por naturaleza, y la naturaleza, cómplice del orden social, era obra de Dios: el esclavo debía servir al amo y el amo debía castigar al esclavo, que no mostraba el menor entusiasmo a la hora de cumplir con el designio divino. Karl von Linneo, contemporáneo de Montesquieu, había retratado al negro con precisión científica: ''Vagabundo, perezoso, negligente, indolente y de costumbres disolutas''. Más generosamente, otro
contemporáneo, David Hume, había comprobado que el negro ''puede desarrollar ciertas habilidades humanas, como el loro que habla algunas palabras''.
La humillación imperdonable
En 1803 los negros de Haití propinaron tremenda paliza a las tropas de Napoleón Bonaparte, y Europa no perdonó jamás esta humillación infligida a la raza blanca. Haití fue el primer país libre de las Américas. Estados Unidos había conquistado antes su independencia, pero tenía medio millón de esclavos trabajando en las plantaciones de algodón y de tabaco. Jefferson, que era dueño de esclavos, decía que todos los hombres son iguales, pero también decía que los negros han sido, son y serán inferiores.
La bandera de los libres se alzó sobre las ruinas. La tierra haitiana había sido devastada por el monocultivo del azúcar y arrasada por las calamidades de la guerra contra Francia, y una tercera parte de la población había caído en el combate. Entonces empezó el bloqueo. La nación recién nacida fue condenada a la soledad. Nadie le compraba, nadie le vendía, nadie la reconocía.
El delito de la dignidad
Ni siquiera Simón Bolívar, que tan valiente supo ser, tuvo el coraje de firmar el reconocimiento diplomático del país negro. Bolívar había podido reiniciar su lucha por la independencia americana, cuando ya España lo había derrotado, gracias al apoyo de Haití. El gobierno haitiano le había entregado siete naves y muchas armas y soldados, con la única condición de que Bolívar liberara a los esclavos, una idea que al Libertador no se le había ocurrido. Bolívar cumplió con este compromiso, pero después de su victoria, cuando ya gobernaba la Gran Colombia, dio la espalda al país que lo había salvado. Y cuando convocó a las naciones americanas a la reunión de Panamá, no invitó a Haití pero invitó a Inglaterra.
Estados Unidos reconoció a Haití recién sesenta años después del fin de la guerra de independencia, mientras Etienne Serres, un genio francés de la anatomía, descubría en París que los negros son primitivos porque tienen poca distancia entre el ombligo y el pene. Para entonces, Haití ya estaba en manos de carniceras dictaduras militares, que destinaban los famélicos recursos del país al pago de la deuda francesa: Europa había impuesto a Haití la obligación de pagar a Francia una indemnización gigantesca, a modo de perdón por haber cometido el delito de la dignidad.
La historia del acoso contra Haití, que en nuestros días tiene dimensiones de tragedia, es también una historia del racismo en la civilización occidental.
Tomado de:
Brecha 556, Montevideo, 26 de julio de 1996.
LOS PECADOS DE HAITI
por Eduardo Galeano.
La democracia haitiana nació hace un ratito. En su breve tiempo de vida, esta criatura hambrienta y enferma no ha recibido más que bofetadas. Estaba recién nacida, en los días de fiesta de 1991, cuando fue asesinada por el cuartelazo del general Raoul Cedras. Tres años más tarde, resucitó. Después de haber puesto y sacado a tantos dictadores militares, Estados Unidos sacó y puso al presidente Jean-Bertrand Aristide, que había sido el primer gobernante electo por voto popular en toda la historia de Haití y que había tenido la loca ocurrencia de querer un país menos injusto.
El voto y el veto
Para borrar las huellas de la participación estadounidense en la dictadura carnicera del general Cedras, los infantes de marina se llevaron 160 mil páginas de los archivos secretos. Aristide regresó encadenado. Le dieron permiso para recuperar el gobierno, pero le prohibieron el poder. Su sucesor, René Préval, obtuvo casi el 90 por ciento de los votos, pero más poder que Préval tiene cualquier mandón de cuarta categoría del Fondo Monetario o del Banco Mundial, aunque el pueblo haitiano no lo haya elegido ni con un voto siquiera.
Más que el voto, puede el veto. Veto a las reformas: cada vez que Préval, o alguno de sus ministros, pide créditos internacionales para dar pan a los hambrientos, letras a los analfabetos o tierra a los campesinos, no recibe respuesta, o le contestan ordenándole:
-Recite la lección. Y como el gobierno haitiano no termina de aprender que hay que desmantelar los pocos servicios públicos que quedan, últimos pobres amparos para uno de los pueblos más desamparados del mundo, los profesores dan por perdido el examen.
La coartada demográfica
A fines del año pasado cuatro diputados alemanes visitaron Haití. No bien llegaron, la miseria del pueblo les golpeó los ojos. Entonces el embajador de Alemania les explicó, en Port-au-Prince, cuál es el problema:
-Este es un país superpoblado -dijo-. La mujer haitiana siempre quiere, y el hombre haitiano siempre puede.
Y se rió. Los diputados callaron. Esa noche, uno de ellos, Winfried Wolf, consultó las cifras. Y comprobó que Haití es, con El Salvador, el país más superpoblado de las Américas, pero está tan superpoblado como Alemania: tiene casi la misma cantidad de habitantes por quilómetro cuadrado.
En sus días en Haití, el diputado Wolf no sólo fue golpeado por la miseria: también fue deslumbrado por la capacidad de belleza de los pintores populares. Y llegó a la conclusión de que Haití está superpoblado... de artistas.
En realidad, la coartada demográfica es más o menos reciente. Hasta hace algunos años, las potencias occidentales hablaban más claro.
La tradición racista
Estados Unidos invadió Haití en 1915 y gobernó el país hasta 1934. Se retiró cuando logró sus dos objetivos: cobrar las deudas del City Bank y derogar el artículo constitucional que prohibía vender plantaciones a los extranjeros. Entonces Robert Lansing, secretario de Estado, justificó la larga y feroz ocupación militar explicando que la raza negra es incapaz de gobernarse a sí misma, que tiene ''una tendencia inherente a la vida salvaje y una incapacidad física de civilización''. Uno de los responsables de la invasión, William Philips, había incubado tiempo antes la sagaz idea: ''Este es un pueblo inferior, incapaz de conservar la civilización que habían dejado los franceses''.
Haití había sido la perla de la corona, la colonia más rica de Francia: una gran plantación de azúcar, con mano de obra esclava. En El espíritu de las leyes, Montesquieu lo había explicado sin pelos en la lengua: ''El azúcar sería demasiado caro si no trabajaran los esclavos en su producción. Dichos esclavos son negros desde los pies hasta la cabeza y tienen la nariz tan aplastada que es casi imposible tenerles lástima. Resulta impensable que Dios, que es un ser muy sabio, haya puesto un alma, y sobre todo un alma buena, en un cuerpo enteramente negro''.
En cambio, Dios había puesto un látigo en la mano del mayoral. Los esclavos no se distinguían por su voluntad de trabajo. Los negros eran esclavos por naturaleza y vagos también por naturaleza, y la naturaleza, cómplice del orden social, era obra de Dios: el esclavo debía servir al amo y el amo debía castigar al esclavo, que no mostraba el menor entusiasmo a la hora de cumplir con el designio divino. Karl von Linneo, contemporáneo de Montesquieu, había retratado al negro con precisión científica: ''Vagabundo, perezoso, negligente, indolente y de costumbres disolutas''. Más generosamente, otro
contemporáneo, David Hume, había comprobado que el negro ''puede desarrollar ciertas habilidades humanas, como el loro que habla algunas palabras''.
La humillación imperdonable
En 1803 los negros de Haití propinaron tremenda paliza a las tropas de Napoleón Bonaparte, y Europa no perdonó jamás esta humillación infligida a la raza blanca. Haití fue el primer país libre de las Américas. Estados Unidos había conquistado antes su independencia, pero tenía medio millón de esclavos trabajando en las plantaciones de algodón y de tabaco. Jefferson, que era dueño de esclavos, decía que todos los hombres son iguales, pero también decía que los negros han sido, son y serán inferiores.
La bandera de los libres se alzó sobre las ruinas. La tierra haitiana había sido devastada por el monocultivo del azúcar y arrasada por las calamidades de la guerra contra Francia, y una tercera parte de la población había caído en el combate. Entonces empezó el bloqueo. La nación recién nacida fue condenada a la soledad. Nadie le compraba, nadie le vendía, nadie la reconocía.
El delito de la dignidad
Ni siquiera Simón Bolívar, que tan valiente supo ser, tuvo el coraje de firmar el reconocimiento diplomático del país negro. Bolívar había podido reiniciar su lucha por la independencia americana, cuando ya España lo había derrotado, gracias al apoyo de Haití. El gobierno haitiano le había entregado siete naves y muchas armas y soldados, con la única condición de que Bolívar liberara a los esclavos, una idea que al Libertador no se le había ocurrido. Bolívar cumplió con este compromiso, pero después de su victoria, cuando ya gobernaba la Gran Colombia, dio la espalda al país que lo había salvado. Y cuando convocó a las naciones americanas a la reunión de Panamá, no invitó a Haití pero invitó a Inglaterra.
Estados Unidos reconoció a Haití recién sesenta años después del fin de la guerra de independencia, mientras Etienne Serres, un genio francés de la anatomía, descubría en París que los negros son primitivos porque tienen poca distancia entre el ombligo y el pene. Para entonces, Haití ya estaba en manos de carniceras dictaduras militares, que destinaban los famélicos recursos del país al pago de la deuda francesa: Europa había impuesto a Haití la obligación de pagar a Francia una indemnización gigantesca, a modo de perdón por haber cometido el delito de la dignidad.
La historia del acoso contra Haití, que en nuestros días tiene dimensiones de tragedia, es también una historia del racismo en la civilización occidental.
Tomado de:
Brecha 556, Montevideo, 26 de julio de 1996.
terça-feira, 12 de janeiro de 2010
Inaugurado Museu Memória da ditadura chilena
Valor Economico 12 de janeiro de 2010
Governo inaugura Museu da Memória para documentar e lembrar a ditadura de Augusto Pinochet'Museu da ditadura' influencia reta final da eleição no Chile
Rodrigo Uchoa, de Santiago
12/01/2010
A presidente do Chile, Michelle Bachelet, inaugurou ontem um museu para documentar e lembrar uma das piores ditaduras da América Latina: a que governou o seu país de 1973 a 1990. Mas o chamado Museu da Memória também criou uma polêmica importante a seis dias da eleição presidencial que pode colocar a direita de volta no poder. A oposição acusa o governo de tentar usar a memória da ditadura para criar uma "fato político" e reverter a vantagem que o candidato Sebastián Piñera tem sobre o governista Eduardo Frei.
O museu foi um dos xodós da presidente nos últimos anos. Bachelet parece querer deixar um legado pessoal, já que ela mesma foi presa e torturada quando era uma estudante socialista de 23 anos, na ditadura do general Augusto Pinochet. Na mostra permanente ficarão expostas cartas, objetos pessoais e a foto de todos os desaparecidos. O prédio de vidro e concreto foi projetado pelo escritório brasileiro Estúdio América.
Segundo as conclusões de uma comissão suprapartidária que investigou o período ditatorial, o regime de exceção deixou 3.200 mortos; 1.200 desaparecidos; e quase 30 mil presos e vítimas de tortura.Cerca de 800 militares foram levados à Justiça por violações dos direitos humanos, sendo que quase 300 já foram condenados.
Os partidos de direita que apoiam o bilionário Piñera queriam que o museu fosse reformulado para incluir abusos cometidos durante a Presidência de Salvador Allende (derrubado pelo golpe de Pinochet em 1973). A reação expõe um consenso entre apoioadores de Piñera de que o governo estaria agora se aproveitando do tema na reta final da campanha.
"A esquerda é capaz de muitas coisas para não perder o poder. São capazes de tentar tirar coelhos da cartola até o último minuto", disse Carlos Larraín, presidente da Renovação Nacional, partido da base de Piñera. Larraín diz que a prisão de acusados de participar da morte do pai do candidato Eduardo Frei também faz parte dessa estratégia de "tirar coelhos da cartola". "Isso tudo acontecendo agora... É coincidência demais."
As autoridades prenderam na semana passada seis pessoas, entre elas quatro médicos, acusadas de matar em 1982 Eduardo Frei Montalva, pai de Eduardo Frei. Um juiz chileno chegou à conclusão de que Frei Montalva teria sido envenenado, num momento em que se firmava como um dos principais opositores a Pinochet. Frei Montalva governou o Chile de 1964 a 1970. Seu filho, Eduardo Frei, foi presidente de 1994 a 2000 e agora tenta voltar à Presidência.
Membros do governo e organizações que representam parentes de vítimas da ditadura criticam os argumentos da direita. "Atropelos aos direitos humanos cometidos no governo de Salvador Allende não podem ser comparados ao do período ditatorial, quando a violação foi efetivada de forma sistemática", disse Mireya Garcia, diretora da ONG Grupo de Familiares e Presos Desaparecidos.
Marcia Scantlebury, curadora do acervo do Museu da Memória, usa o mesmo argumento: "Os anos da ditadura foram os que produziram violações sistemáticas dos direitos humanos por parte do Estado e é isso que precisamos lembrar". "O museu é um ato reparatório às vítimas. É uma homenagem aos desaparecidos, que vinham gozando de uma não existência."
Novo museu no Chile homenageia vítimas de Pinochet
> 11.01.09
>
> SANTIAGO (Reuters) - O Chile inaugurou nesta segunda-feira o Museu da
> Memória em homenagem a vítimas da ditadura de Augusto Pinochet (1973-90),
> quando 3.195 pessoas foram assassinadas ou "desapareceram", segundo dados
> oficiais.
>
>
>
> "Esperamos que este museu nos ajude como sociedade a entender o que nos
> aconteceu e que possamos nos comprometer com o respeito aos direitos
> humanos," disse María Luisa Sepúlveda, chefe da Comissão Presidencial dos
> Direitos Humanos. "É um processo que a sociedade chilena não considera
> encerrado".
>
> O museu, no centro de Santiago, exibe objetos pessoais e fotos das
> vítimas, além de relatos de sobreviventes. Cerca de 28 mil pessoas foram
> torturadas durante a ditadura chilena, inclusive a atual presidente do
> país, Michelle Bachelet.
>
>
>
> A abertura ocorre às vésperas do segundo turno da eleição presidencial, no
> domingo, quando o milionário de direita Sebastián Piñera enfrenta como
> favorito o ex-presidente Eduardo Frei, ligado à coalizão de
> centro-esquerda Concertação, que governa o Chile desde o fim da ditadura.
>
> Há mais de um ano, partidários de Pinochet inauguraram o seu próprio museu
> em homenagem ao ditador, que morreu em 2006 sem ser julgado pelos abusos
> aos direitos humanos ocorridos em seu regime.
>
>
>
> Sepúlveda negou que haja uma competição entre os museus. "Podem existir
> múltiplos museus, que encontram todas essas realidades, mas desta
> realidade somos nós que estamos dando conta", afirmou ela.
>
>
>
> Bachelet lançou no ano passado uma campanha para recolher amostras de
> sangue de parentes de desaparecidos, a fim de criar uma base de dados
> genética que ajude a identificar restos mortais ainda anônimos daquele
> período. Até agora, esse banco de dados tem mais de 3.000 amostras,
> segundo o IML chileno.
>
> Em dezembro, um juiz abriu processo contra seis pessoas, inclusive médicos
> e membros da polícia secreta de Pinochet, pelo assassinato do
> ex-presidente Eduardo Frei Montalva, pai do candidato Eduardo Frei.
>
>
>
> Também em dezembro, o corpo do cantor e compositor Victor Jara,
> assassinado pelas forças de segurança nos primeiros dias do golpe, foram
> exumados para que sejam esclarecidas as circunstâncias da sua morte.
>
Governo inaugura Museu da Memória para documentar e lembrar a ditadura de Augusto Pinochet'Museu da ditadura' influencia reta final da eleição no Chile
Rodrigo Uchoa, de Santiago
12/01/2010
A presidente do Chile, Michelle Bachelet, inaugurou ontem um museu para documentar e lembrar uma das piores ditaduras da América Latina: a que governou o seu país de 1973 a 1990. Mas o chamado Museu da Memória também criou uma polêmica importante a seis dias da eleição presidencial que pode colocar a direita de volta no poder. A oposição acusa o governo de tentar usar a memória da ditadura para criar uma "fato político" e reverter a vantagem que o candidato Sebastián Piñera tem sobre o governista Eduardo Frei.
O museu foi um dos xodós da presidente nos últimos anos. Bachelet parece querer deixar um legado pessoal, já que ela mesma foi presa e torturada quando era uma estudante socialista de 23 anos, na ditadura do general Augusto Pinochet. Na mostra permanente ficarão expostas cartas, objetos pessoais e a foto de todos os desaparecidos. O prédio de vidro e concreto foi projetado pelo escritório brasileiro Estúdio América.
Segundo as conclusões de uma comissão suprapartidária que investigou o período ditatorial, o regime de exceção deixou 3.200 mortos; 1.200 desaparecidos; e quase 30 mil presos e vítimas de tortura.Cerca de 800 militares foram levados à Justiça por violações dos direitos humanos, sendo que quase 300 já foram condenados.
Os partidos de direita que apoiam o bilionário Piñera queriam que o museu fosse reformulado para incluir abusos cometidos durante a Presidência de Salvador Allende (derrubado pelo golpe de Pinochet em 1973). A reação expõe um consenso entre apoioadores de Piñera de que o governo estaria agora se aproveitando do tema na reta final da campanha.
"A esquerda é capaz de muitas coisas para não perder o poder. São capazes de tentar tirar coelhos da cartola até o último minuto", disse Carlos Larraín, presidente da Renovação Nacional, partido da base de Piñera. Larraín diz que a prisão de acusados de participar da morte do pai do candidato Eduardo Frei também faz parte dessa estratégia de "tirar coelhos da cartola". "Isso tudo acontecendo agora... É coincidência demais."
As autoridades prenderam na semana passada seis pessoas, entre elas quatro médicos, acusadas de matar em 1982 Eduardo Frei Montalva, pai de Eduardo Frei. Um juiz chileno chegou à conclusão de que Frei Montalva teria sido envenenado, num momento em que se firmava como um dos principais opositores a Pinochet. Frei Montalva governou o Chile de 1964 a 1970. Seu filho, Eduardo Frei, foi presidente de 1994 a 2000 e agora tenta voltar à Presidência.
Membros do governo e organizações que representam parentes de vítimas da ditadura criticam os argumentos da direita. "Atropelos aos direitos humanos cometidos no governo de Salvador Allende não podem ser comparados ao do período ditatorial, quando a violação foi efetivada de forma sistemática", disse Mireya Garcia, diretora da ONG Grupo de Familiares e Presos Desaparecidos.
Marcia Scantlebury, curadora do acervo do Museu da Memória, usa o mesmo argumento: "Os anos da ditadura foram os que produziram violações sistemáticas dos direitos humanos por parte do Estado e é isso que precisamos lembrar". "O museu é um ato reparatório às vítimas. É uma homenagem aos desaparecidos, que vinham gozando de uma não existência."
Novo museu no Chile homenageia vítimas de Pinochet
> 11.01.09
>
> SANTIAGO (Reuters) - O Chile inaugurou nesta segunda-feira o Museu da
> Memória em homenagem a vítimas da ditadura de Augusto Pinochet (1973-90),
> quando 3.195 pessoas foram assassinadas ou "desapareceram", segundo dados
> oficiais.
>
>
>
> "Esperamos que este museu nos ajude como sociedade a entender o que nos
> aconteceu e que possamos nos comprometer com o respeito aos direitos
> humanos," disse María Luisa Sepúlveda, chefe da Comissão Presidencial dos
> Direitos Humanos. "É um processo que a sociedade chilena não considera
> encerrado".
>
> O museu, no centro de Santiago, exibe objetos pessoais e fotos das
> vítimas, além de relatos de sobreviventes. Cerca de 28 mil pessoas foram
> torturadas durante a ditadura chilena, inclusive a atual presidente do
> país, Michelle Bachelet.
>
>
>
> A abertura ocorre às vésperas do segundo turno da eleição presidencial, no
> domingo, quando o milionário de direita Sebastián Piñera enfrenta como
> favorito o ex-presidente Eduardo Frei, ligado à coalizão de
> centro-esquerda Concertação, que governa o Chile desde o fim da ditadura.
>
> Há mais de um ano, partidários de Pinochet inauguraram o seu próprio museu
> em homenagem ao ditador, que morreu em 2006 sem ser julgado pelos abusos
> aos direitos humanos ocorridos em seu regime.
>
>
>
> Sepúlveda negou que haja uma competição entre os museus. "Podem existir
> múltiplos museus, que encontram todas essas realidades, mas desta
> realidade somos nós que estamos dando conta", afirmou ela.
>
>
>
> Bachelet lançou no ano passado uma campanha para recolher amostras de
> sangue de parentes de desaparecidos, a fim de criar uma base de dados
> genética que ajude a identificar restos mortais ainda anônimos daquele
> período. Até agora, esse banco de dados tem mais de 3.000 amostras,
> segundo o IML chileno.
>
> Em dezembro, um juiz abriu processo contra seis pessoas, inclusive médicos
> e membros da polícia secreta de Pinochet, pelo assassinato do
> ex-presidente Eduardo Frei Montalva, pai do candidato Eduardo Frei.
>
>
>
> Também em dezembro, o corpo do cantor e compositor Victor Jara,
> assassinado pelas forças de segurança nos primeiros dias do golpe, foram
> exumados para que sejam esclarecidas as circunstâncias da sua morte.
>
segunda-feira, 11 de janeiro de 2010
Diplomata iraniano detido no Iraque em 2007 acusa EUA de tortura
Notícia da Folha de SP
Diplomata iraniano detido no Iraque em 2007 acusa EUA de tortura
Publicidade
da Efe
da Folha Online
Um dos cinco diplomatas iranianos detidos pelos Estados Unidos no norte do Iraque em 2007 e libertados dois anos depois acusou o Exército americano de cometer tortura.
Em entrevista concedida à agência de notícias iraniana Fars e reproduzida em parte pela televisão estatal por satélite, Majid Qaemi Heydari assegura que foi agredido com brutalidade durante o tempo em que esteve detido.
"Cobriram as nossas cabeças e nos algemaram. As algemas estavam tão apertadas que me causaram ferimentos", explicou Heydari, ao ressaltar que o tratamento recebido foi pior que o dado aos presos iraquianos.
Em abril de 2007, unidades do Exército americano invadiram o Consulado do Irã na cidade iraquiana de Erbil e capturaram cinco iranianos que portavam passaportes diplomáticos da República Islâmica.
Após dois anos em cativeiro, todos foram libertados em 9 de junho do ano passado.
EUA e Irã, que não possuem relações diplomáticas há três décadas, estão em uma fase de tensão em várias frentes. O governo americano lidera a pressão internacional sobre o programa nuclear iraniano, sobre o qual pesam suspeitas de que tenha finalidades bélicas.
O governo iraniano, contestado por um grande movimento interno que denuncia fraudes nas eleições que reelegeram o presidente Mahmoud Ahmadinejad, denuncia a influência americana sobre a oposição.
Várias denúncias de tortura de prisioneiros políticos foram feitas contra o governo iraniano desde a eclosão dos distúrbios, em junho.
Diplomata iraniano detido no Iraque em 2007 acusa EUA de tortura
Publicidade
da Efe
da Folha Online
Um dos cinco diplomatas iranianos detidos pelos Estados Unidos no norte do Iraque em 2007 e libertados dois anos depois acusou o Exército americano de cometer tortura.
Em entrevista concedida à agência de notícias iraniana Fars e reproduzida em parte pela televisão estatal por satélite, Majid Qaemi Heydari assegura que foi agredido com brutalidade durante o tempo em que esteve detido.
"Cobriram as nossas cabeças e nos algemaram. As algemas estavam tão apertadas que me causaram ferimentos", explicou Heydari, ao ressaltar que o tratamento recebido foi pior que o dado aos presos iraquianos.
Em abril de 2007, unidades do Exército americano invadiram o Consulado do Irã na cidade iraquiana de Erbil e capturaram cinco iranianos que portavam passaportes diplomáticos da República Islâmica.
Após dois anos em cativeiro, todos foram libertados em 9 de junho do ano passado.
EUA e Irã, que não possuem relações diplomáticas há três décadas, estão em uma fase de tensão em várias frentes. O governo americano lidera a pressão internacional sobre o programa nuclear iraniano, sobre o qual pesam suspeitas de que tenha finalidades bélicas.
O governo iraniano, contestado por um grande movimento interno que denuncia fraudes nas eleições que reelegeram o presidente Mahmoud Ahmadinejad, denuncia a influência americana sobre a oposição.
Várias denúncias de tortura de prisioneiros políticos foram feitas contra o governo iraniano desde a eclosão dos distúrbios, em junho.
domingo, 10 de janeiro de 2010
Argentina julga torturadores
El Pais de 10 de janeiro de 2010. Enquanto temos o pano de fundo do PNDH-3 usado para desviar o assunto principal a responsabilização penal dos que torturam no regime de 64, eis o exemplo da Argentina
PROCESO A UNA DICTADURA
Argentina juzga a sus torturadores
En el banquillo se sientan 19 ex militares de la Escuela de Mecánica de la Armada, patíbulo de 5.000 personas durante la dictadura
JUAN JESÚS AZNÁREZ 10/01/2010
Lejano entonces el juicio contra los 19 represores argentinos actualmente procesados, el guardabosques Alfredo Chávez protestó contra la larga impunidad de Alfredo Astiz con una patada en la entrepierna del ex teniente de navío que le acomodó las criadillas. Aquel puntapié de septiembre de 1995 en San Carlos de Bariloche, seguido de un puñetazo que fracturó la dentadura postiza del militar, demostró el descrédito de las leyes e indultos que beneficiaron a los servidores más crueles de las Juntas Militares (1976-1983). Desde el pasado 11 de diciembre, un tribunal de Buenos Aires juzga a 19 ex marinos de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), patíbulo de 5.000 personas, previamente torturadas.
Astiz y Acosta coordinaron los 'grupos de tareas' que secuestraron e hicieron desaparecer a detenidos
Militares y civiles siguen escondidos en España y otros países europeos por miedo a ser juzgados por sus delitos
El reo Alfredo Astiz, de 58 años, conocido como El Ángel Rubio durante los años de la picana y el horror, escuchó los cargos de la fiscalía en la primera vista oral del juicio leyendo El proceso, de Franz Kafka, y no manifestó gesto alguno de contrición. Siempre fue altanero, incluso la mañana del inesperado quebranto testicular en la costanera de Bariloche. "¿Vos sos Astiz?", le preguntó el guardabosques de 36 años. "Sí. ¿Y vos quién sos?". "Soy el que te va a cagar a trompadas. Vos sos un reverendo hijo de puta, asesino de adolescentes". Llovieron los golpes. "¡Paren a este loco de mierda!", pidió a gritos la chica que acompañaba al ex oficial. Chávez justificó la paliza. "¡El hijo de puta que tenés al lado mataba muchachitos por la espalda!". "Y no le pegué de entrada. Le di tiempo preguntándole el nombre. Le di la oportunidad que él no le dio a Dagmar Hagelin".
El Tribunal Oral Federal 5 de la capital argentina deberá determinar, probablemente en el segundo semestre de este año, si el procesado participó en la desaparición de la sueca de 17 años Dagmar Hagelin y en el asesinato de las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, por el que fue condenado, en rebeldía, a cadena perpetua en Francia. Implicado en más de 800 violaciones de derechos humanos, también el ex general Jorge Rafael Videla, jefe de la Junta Militar, responderá próximamente ante la justicia. El proceso de Buenos Aires es posible porque el Congreso y el Tribunal Supremo argentinos declararon nulas, entre los años 2003 y 2005, las leyes de Obediencia Debida y Punto Final decretadas en 1986 y 1987 por el Gobierno del entonces presidente Raúl Alfonsín para pacificar los cuarteles.
En la primera vista, Astiz exhibió el libro Volver a matar, de Juan Bautista Yofre, que fue jefe de inteligencia de Carlos Menem (1989-1999), bajo cuya presidencia se promulgaron los decretos del indulto. El libro aborda la lucha antiguerrillera de los sesenta y setenta, invocada por los acusados como fuerza mayor. Cerca de Astiz, el ex teniente de navío Juan Carlos Rolón se entretuvo con sudokus mientras la fiscalía detallaba los tormentos aplicados en la ESMA.
"¡Treinta mil detenidos-desaparecidos presentes!", gritaron los familiares durante el juicio. "¡Terroristas!", respondió otro. Un total de 280 personas, muchas de ellas sobrevivientes de los centros de detención y torturas, rendirán testimonio. Todos incriminan al ex almirante Eduardo Massera, que se libró del juicio por "insania mental". La locura colectiva instalada en el país suramericano durante el desgobierno de los generales llevaba al oficial de fragata Jorge Tigre Acosta a dejar la picana apoyada en los genitales del detenido Martín Grass y marcharse a tomar un café. A la vuelta, se jactaba de traducir en diagnóstico médico la intensidad de los alaridos del supliciado: "Ese pajarito no va a volar más".
La fiscalía considera probado que Acosta y Astiz dirigían los servicios de información de la ESMA y los grupos que "secuestraron, robaron y saquearon"; coordinaron todo para que "mientras los detenidos eran torturados, otro grupo estuviera listo para salir a secuestrar, según los datos que se obtenían bajo tormento". Todos los prisioneros permanecían engrilletados, y su alojamiento en los calabozos era infrahumano, sin asistencia sanitaria y apenas alimentados, y se les obligaba a escuchar los gritos de dolor por las torturas a sus compañeros. Atadas a camastros metálicos de la ESMA, las monjas francesas fueron martirizadas con descargas eléctricas, vejadas con cachiporras y ferozmente golpeadas en interrogatorios presenciados por Astiz y otros, según el relato fiscal. Finalmente, fueron arrojadas al mar vivas en los denominados vuelos de la muerte.
El juicio de Buenos Aires celebrará este mes dos sesiones con nuevos testimonios sobre el formato y modo de operar de los grupos de tareas de la ESMA, y sobre el cautiverio, asesinato y desaparición de miles de argentinos a tiros, a palos o ahogados en el Río de la Plata. El juicio ventilará, entre otros crímenes, el secuestro y asesinato del periodista Rodolfo Walsh, cuya "carta abierta de un escritor a la Junta Militar", escrita al año del golpe castrense de 1976, que nadie se atrevió a publicar, le condenó a muerte. Argentina vivió el horror más profundo de su historia, acusó el periodista. "Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista u observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio".
Argentina hace justicia. Pero no pocos mandos castrenses, prófugos del terrorismo de Estado, lograron emboscarse en España y en otros países europeos, sin haber sido capturados todavía. "Tengo la completa seguridad de que es así", afirma Carlos Slepoy, abogado de las víctimas. "Algunos podrían estar viviendo todavía en los barrios ricos madrileños de La Moraleja o Aravaca, pero se abandonó la investigación". Al menos 59 de las 510 personas sujetas a proceso en Argentina se encuentran huidas, de acuerdo con la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH).
Invocando la justicia universal, años atrás, la persecución del juez Baltasar Garzón permitió la detención de varios oficiales en fuga cuando comenzaron los procesos contra las Juntas Militares; entre ellos, Ricardo Cavallo, extraditado desde España en 2008, y Adolfo Scilingo. La colaboración internacional, fundamentalmente de los tribunales alemanes y franceses, estrechó después el círculo, atrapando recientemente en España a otros dos reos pendientes de extradición: el ex subcomisario Jorge Alberto Soza, de 72 años, reclamado por 18 casos de detención ilegal, secuestro y torturas, y Julio Alberto Poch, de 57 años, el piloto de la aerolínea holandesa Transavia que supuestamente alardeó de haber participado en el asesinato de subversivos arrojándolos al mar.
Hay miembros de las tres armas, de la policía y del estamento civil implicados en la represión que siguió al derrocamiento de la presidenta Isabel Perón en 1976. Sus edades oscilan hoy entre los cincuenta y pico años y los noventa. "Un puñado está en prisión. Algunos enloquecieron. Varios trabajan en aerolíneas nacionales y extranjeras", según el periodista Diego Martínez, del diario porteño Página/12. Casi todos tienen hijos y nietos, van a misa y pasan desapercibidos. "Sólo ellos y sus íntimos conocen el secreto que los degrada: arrojaron a personas vivas, drogadas, indefensas, desnudas, desde aviones en vuelo hacia el vacío".
Diego Martínez lamenta la falta de "una estrategia judicial para identificar a pilotos y tripulantes". Pero como el testimonio de Poch probablemente será útil, el Gobierno español aprobó tramitar la extradición solicitada por el juez argentino Sergio Torres. Al igual que Sosa, el aviador se encuentra en prisión a la espera de la eventual aprobación de su entrega. Mientras tanto, otro pez gordo, Reynaldo Bignone, que asumió el mando de las Juntas en el bienio 1982-1983, se sentó recientemente en el banquillo. "Hablan de 30.000 [desaparecidos], pero sólo fueron 8.000", dijo el acusado a la periodista francesa Marie-Monique Robin durante su intervención en el documental Escuadrones de la muerte. La escuela francesa.
La fuga hacia Brasil, México, España u Holanda de militares comprometidos con las barbaridades de la ESMA y de los otros 339 centros clandestinos de detención y tortura comenzó con los juicios civiles de 1984 contra los comandantes de las Juntas, ordenados por el presidente Raúl Alfonsín (1983-1989). Con la aprobación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, casi a punta de pistola militar, y con los posteriores indultos se ralentizó la fuga de quienes ya se veían entre rejas. La nulidad de las leyes de perdón permitió la reanudación de las vistas. Deberán rendir cuentas no sólo los 19 ex marinos juzgados estos días, sino todas las personas detenidas en establecimientos militares o civiles y, si fueran detenidos, los prófugos. "Estoy seguro de que hay más ex militares en España y Europa", subraya Carlos Slepoy. "Lo que ocurre es que a raíz de la apertura de procedimientos por parte de la Audiencia Nacional, por el juez Garzón, se produce el retorno a Argentina de muchos. Algunos de los que no retornan han sido detenidos".
Manuel Ollé, presidente de la Asociación Pro Derechos Humanos de España, observa atentamente lo que ocurre en Argentina y, pese a las dificultades, cree que las cosas van muy bien. "En España ya poco podemos hacer", señala. "Ahora mismo, cualquiera de los que están detenidos aquí podría ser enviado allí, porque ya es posible hacer justicia en Argentina". Desde 2003 hasta octubre de 2008 se activaron cerca de 1.000 causas en Argentina, según la Unidad Fiscal de Coordinación de este país.
Son 561 autos de procesamiento contra 510 personas, de las cuales 59 siguen prófugas, y el resto, detenidas. Hasta ahora, 50 de ellas han sido condenadas. Posiblemente Poch y Soza serán extraditados y juzgados pese a las dificultades observadas por Ollé, profesor de Derecho Penal, y por la abogada suizo-peruana Claudia Josi en un informe ante el FIDH tras un año de investigaciones. Los sustanciales avances argentinos en la investigación de los delitos conviven con dificultades que entorpecen el normal desarrollo de los procedimientos judiciales, según el informe, que cita, entre otros, el letargo de las causas y la inseguridad de los operadores jurídicos, víctimas, testigos, peritos e imputados.
"La complejidad y magnitud de las causas, en una de las mayores investigaciones vigentes en el mundo por crímenes contra la humanidad, requieren jueces especializados y dedicados, junto con funcionarios judiciales, en exclusiva", reclaman Ollé y Josi. Carlos Slepoy lamenta que el número de personas que están siendo juzgadas, aún importante, es relativamente ínfimo si se compara con el número de participantes en el terrorismo de Estado de las Juntas. "Y un problema fundamental de los juicios es que la mayoría no están en la cárcel", agrega el abogado. "No están porque han agotado el periodo máximo de prisión preventiva, porque tienen más de 70 años o porque se decide que estén en unidades militares". La lentitud de los juicios o su atomización también irritan. "Hay muchas quejas por parte de las víctimas".
PROCESO A UNA DICTADURA
Argentina juzga a sus torturadores
En el banquillo se sientan 19 ex militares de la Escuela de Mecánica de la Armada, patíbulo de 5.000 personas durante la dictadura
JUAN JESÚS AZNÁREZ 10/01/2010
Lejano entonces el juicio contra los 19 represores argentinos actualmente procesados, el guardabosques Alfredo Chávez protestó contra la larga impunidad de Alfredo Astiz con una patada en la entrepierna del ex teniente de navío que le acomodó las criadillas. Aquel puntapié de septiembre de 1995 en San Carlos de Bariloche, seguido de un puñetazo que fracturó la dentadura postiza del militar, demostró el descrédito de las leyes e indultos que beneficiaron a los servidores más crueles de las Juntas Militares (1976-1983). Desde el pasado 11 de diciembre, un tribunal de Buenos Aires juzga a 19 ex marinos de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), patíbulo de 5.000 personas, previamente torturadas.
Astiz y Acosta coordinaron los 'grupos de tareas' que secuestraron e hicieron desaparecer a detenidos
Militares y civiles siguen escondidos en España y otros países europeos por miedo a ser juzgados por sus delitos
El reo Alfredo Astiz, de 58 años, conocido como El Ángel Rubio durante los años de la picana y el horror, escuchó los cargos de la fiscalía en la primera vista oral del juicio leyendo El proceso, de Franz Kafka, y no manifestó gesto alguno de contrición. Siempre fue altanero, incluso la mañana del inesperado quebranto testicular en la costanera de Bariloche. "¿Vos sos Astiz?", le preguntó el guardabosques de 36 años. "Sí. ¿Y vos quién sos?". "Soy el que te va a cagar a trompadas. Vos sos un reverendo hijo de puta, asesino de adolescentes". Llovieron los golpes. "¡Paren a este loco de mierda!", pidió a gritos la chica que acompañaba al ex oficial. Chávez justificó la paliza. "¡El hijo de puta que tenés al lado mataba muchachitos por la espalda!". "Y no le pegué de entrada. Le di tiempo preguntándole el nombre. Le di la oportunidad que él no le dio a Dagmar Hagelin".
El Tribunal Oral Federal 5 de la capital argentina deberá determinar, probablemente en el segundo semestre de este año, si el procesado participó en la desaparición de la sueca de 17 años Dagmar Hagelin y en el asesinato de las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, por el que fue condenado, en rebeldía, a cadena perpetua en Francia. Implicado en más de 800 violaciones de derechos humanos, también el ex general Jorge Rafael Videla, jefe de la Junta Militar, responderá próximamente ante la justicia. El proceso de Buenos Aires es posible porque el Congreso y el Tribunal Supremo argentinos declararon nulas, entre los años 2003 y 2005, las leyes de Obediencia Debida y Punto Final decretadas en 1986 y 1987 por el Gobierno del entonces presidente Raúl Alfonsín para pacificar los cuarteles.
En la primera vista, Astiz exhibió el libro Volver a matar, de Juan Bautista Yofre, que fue jefe de inteligencia de Carlos Menem (1989-1999), bajo cuya presidencia se promulgaron los decretos del indulto. El libro aborda la lucha antiguerrillera de los sesenta y setenta, invocada por los acusados como fuerza mayor. Cerca de Astiz, el ex teniente de navío Juan Carlos Rolón se entretuvo con sudokus mientras la fiscalía detallaba los tormentos aplicados en la ESMA.
"¡Treinta mil detenidos-desaparecidos presentes!", gritaron los familiares durante el juicio. "¡Terroristas!", respondió otro. Un total de 280 personas, muchas de ellas sobrevivientes de los centros de detención y torturas, rendirán testimonio. Todos incriminan al ex almirante Eduardo Massera, que se libró del juicio por "insania mental". La locura colectiva instalada en el país suramericano durante el desgobierno de los generales llevaba al oficial de fragata Jorge Tigre Acosta a dejar la picana apoyada en los genitales del detenido Martín Grass y marcharse a tomar un café. A la vuelta, se jactaba de traducir en diagnóstico médico la intensidad de los alaridos del supliciado: "Ese pajarito no va a volar más".
La fiscalía considera probado que Acosta y Astiz dirigían los servicios de información de la ESMA y los grupos que "secuestraron, robaron y saquearon"; coordinaron todo para que "mientras los detenidos eran torturados, otro grupo estuviera listo para salir a secuestrar, según los datos que se obtenían bajo tormento". Todos los prisioneros permanecían engrilletados, y su alojamiento en los calabozos era infrahumano, sin asistencia sanitaria y apenas alimentados, y se les obligaba a escuchar los gritos de dolor por las torturas a sus compañeros. Atadas a camastros metálicos de la ESMA, las monjas francesas fueron martirizadas con descargas eléctricas, vejadas con cachiporras y ferozmente golpeadas en interrogatorios presenciados por Astiz y otros, según el relato fiscal. Finalmente, fueron arrojadas al mar vivas en los denominados vuelos de la muerte.
El juicio de Buenos Aires celebrará este mes dos sesiones con nuevos testimonios sobre el formato y modo de operar de los grupos de tareas de la ESMA, y sobre el cautiverio, asesinato y desaparición de miles de argentinos a tiros, a palos o ahogados en el Río de la Plata. El juicio ventilará, entre otros crímenes, el secuestro y asesinato del periodista Rodolfo Walsh, cuya "carta abierta de un escritor a la Junta Militar", escrita al año del golpe castrense de 1976, que nadie se atrevió a publicar, le condenó a muerte. Argentina vivió el horror más profundo de su historia, acusó el periodista. "Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista u observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio".
Argentina hace justicia. Pero no pocos mandos castrenses, prófugos del terrorismo de Estado, lograron emboscarse en España y en otros países europeos, sin haber sido capturados todavía. "Tengo la completa seguridad de que es así", afirma Carlos Slepoy, abogado de las víctimas. "Algunos podrían estar viviendo todavía en los barrios ricos madrileños de La Moraleja o Aravaca, pero se abandonó la investigación". Al menos 59 de las 510 personas sujetas a proceso en Argentina se encuentran huidas, de acuerdo con la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH).
Invocando la justicia universal, años atrás, la persecución del juez Baltasar Garzón permitió la detención de varios oficiales en fuga cuando comenzaron los procesos contra las Juntas Militares; entre ellos, Ricardo Cavallo, extraditado desde España en 2008, y Adolfo Scilingo. La colaboración internacional, fundamentalmente de los tribunales alemanes y franceses, estrechó después el círculo, atrapando recientemente en España a otros dos reos pendientes de extradición: el ex subcomisario Jorge Alberto Soza, de 72 años, reclamado por 18 casos de detención ilegal, secuestro y torturas, y Julio Alberto Poch, de 57 años, el piloto de la aerolínea holandesa Transavia que supuestamente alardeó de haber participado en el asesinato de subversivos arrojándolos al mar.
Hay miembros de las tres armas, de la policía y del estamento civil implicados en la represión que siguió al derrocamiento de la presidenta Isabel Perón en 1976. Sus edades oscilan hoy entre los cincuenta y pico años y los noventa. "Un puñado está en prisión. Algunos enloquecieron. Varios trabajan en aerolíneas nacionales y extranjeras", según el periodista Diego Martínez, del diario porteño Página/12. Casi todos tienen hijos y nietos, van a misa y pasan desapercibidos. "Sólo ellos y sus íntimos conocen el secreto que los degrada: arrojaron a personas vivas, drogadas, indefensas, desnudas, desde aviones en vuelo hacia el vacío".
Diego Martínez lamenta la falta de "una estrategia judicial para identificar a pilotos y tripulantes". Pero como el testimonio de Poch probablemente será útil, el Gobierno español aprobó tramitar la extradición solicitada por el juez argentino Sergio Torres. Al igual que Sosa, el aviador se encuentra en prisión a la espera de la eventual aprobación de su entrega. Mientras tanto, otro pez gordo, Reynaldo Bignone, que asumió el mando de las Juntas en el bienio 1982-1983, se sentó recientemente en el banquillo. "Hablan de 30.000 [desaparecidos], pero sólo fueron 8.000", dijo el acusado a la periodista francesa Marie-Monique Robin durante su intervención en el documental Escuadrones de la muerte. La escuela francesa.
La fuga hacia Brasil, México, España u Holanda de militares comprometidos con las barbaridades de la ESMA y de los otros 339 centros clandestinos de detención y tortura comenzó con los juicios civiles de 1984 contra los comandantes de las Juntas, ordenados por el presidente Raúl Alfonsín (1983-1989). Con la aprobación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, casi a punta de pistola militar, y con los posteriores indultos se ralentizó la fuga de quienes ya se veían entre rejas. La nulidad de las leyes de perdón permitió la reanudación de las vistas. Deberán rendir cuentas no sólo los 19 ex marinos juzgados estos días, sino todas las personas detenidas en establecimientos militares o civiles y, si fueran detenidos, los prófugos. "Estoy seguro de que hay más ex militares en España y Europa", subraya Carlos Slepoy. "Lo que ocurre es que a raíz de la apertura de procedimientos por parte de la Audiencia Nacional, por el juez Garzón, se produce el retorno a Argentina de muchos. Algunos de los que no retornan han sido detenidos".
Manuel Ollé, presidente de la Asociación Pro Derechos Humanos de España, observa atentamente lo que ocurre en Argentina y, pese a las dificultades, cree que las cosas van muy bien. "En España ya poco podemos hacer", señala. "Ahora mismo, cualquiera de los que están detenidos aquí podría ser enviado allí, porque ya es posible hacer justicia en Argentina". Desde 2003 hasta octubre de 2008 se activaron cerca de 1.000 causas en Argentina, según la Unidad Fiscal de Coordinación de este país.
Son 561 autos de procesamiento contra 510 personas, de las cuales 59 siguen prófugas, y el resto, detenidas. Hasta ahora, 50 de ellas han sido condenadas. Posiblemente Poch y Soza serán extraditados y juzgados pese a las dificultades observadas por Ollé, profesor de Derecho Penal, y por la abogada suizo-peruana Claudia Josi en un informe ante el FIDH tras un año de investigaciones. Los sustanciales avances argentinos en la investigación de los delitos conviven con dificultades que entorpecen el normal desarrollo de los procedimientos judiciales, según el informe, que cita, entre otros, el letargo de las causas y la inseguridad de los operadores jurídicos, víctimas, testigos, peritos e imputados.
"La complejidad y magnitud de las causas, en una de las mayores investigaciones vigentes en el mundo por crímenes contra la humanidad, requieren jueces especializados y dedicados, junto con funcionarios judiciales, en exclusiva", reclaman Ollé y Josi. Carlos Slepoy lamenta que el número de personas que están siendo juzgadas, aún importante, es relativamente ínfimo si se compara con el número de participantes en el terrorismo de Estado de las Juntas. "Y un problema fundamental de los juicios es que la mayoría no están en la cárcel", agrega el abogado. "No están porque han agotado el periodo máximo de prisión preventiva, porque tienen más de 70 años o porque se decide que estén en unidades militares". La lentitud de los juicios o su atomización también irritan. "Hay muchas quejas por parte de las víctimas".
Al Qaeda e o imperialismo
Folha de São Paulo, domingo, 10 de janeiro de 2010
Al Qaeda é como McDonald's, diz analista
Para Olivier Roy, rede terrorista funciona como multinacional na qual comando é descentralizado por meio de franquias
Francês questiona novas medidas de segurança em aeroportos e alerta para aumento de ocidentais nas fileiras extremistas do islã
SAMY ADGHIRNI
DA REPORTAGEM LOCAL
Hoje fincada nos confins do Iêmen, a rede terrorista Al Qaeda funciona como uma multinacional cosmopolita na qual os integrantes têm ampla autonomia para executar as ordens da cúpula, ainda comandada pelos fundadores Osama bin Laden e Ayman Al Zawahiri.
A avaliação é do cientista político e filósofo francês Olivier Roy, especialista em terrorismo islâmico e professor no Instituto Universitário Europeu de Florença (Itália).
Roy disse à Folha, em entrevista por telefone, que as novas regras de segurança nos aeroportos só servem para acalmar a população.
FOLHA - Quem são as pessoas que integram a Al Qaeda no Iêmen?
OLIVIER ROY - As mesmas que estiveram no Paquistão, na Somália, na Bósnia etc. São pessoas de origem variada. Há ocidentais, africanos, argelinos. Eles não querem criar um Estado islâmico no Iêmen nem estão lá por causa da política iemenita. Estão lá porque acharam apoio local e um santuário para preparar seus planos.
FOLHA - As potências ocidentais podem ser consideradas culpadas, por não terem previsto que o Iêmen se tornaria um santuário terrorista?
ROY - Sofremos a herança dos anos Bush, nos quais a "guerra ao terror" era vista em termos territoriais. O Afeganistão e o Iraque foram invadidos, mas é um erro pensar o problema em termos de controle de território, pois trata-se de organizações não territoriais. O que funciona é a coleta de informações de inteligência. No caso do nigeriano, as autoridades tinham a informação, o problema foi o tratamento dos dados.
FOLHA - A Al Qaeda é uma organização com comando centralizado ou o nome é um carimbo adotado por vários grupos pelo mundo?
ROY - As duas coisas. A Al Qaeda é uma empresa moderna na qual há um núcleo de liderança e uma grande flexibilidade descentralizada na execução. A maioria dos terroristas tem vínculos, mesmo que só pela internet, com o centro de comando. A rede se parece mais com um sistema de franquia, uma espécie de McDonald's.
A Al Qaeda hoje tem menos capacidade de cometer grandes atentados. Por isso ela aposta em ações individuais.
FOLHA - Bin Laden e Al Zawahiri ainda estão no comando? Por que eles não foram capturados?
ROY - Parece que ainda estão no comando, sim. Eles não foram pegos porque atuam com maestria em dois níveis: o ultramodernismo das novas tecnologias e o tribalismo arcaico, no qual as relações interpessoais são muito importantes.
Enquanto Saddam Hussein foi vendido rapidamente, nas áreas tribais pashtuns não se tem o hábito de dedurar, nem mediante pagamento. É provável que ainda estejam na fronteira Paquistão-Afeganistão.
FOLHA - As medidas de segurança que estão sendo tomadas em aeroportos do Ocidente são eficientes?
ROY - Duvido. Essas medidas servem principalmente para satisfazer a opinião pública. Trata-se de gesticulação mais do que política concreta. E aí há uma contradição. Por um lado, a opinião pública quer mais segurança, do outro, ela quer mais facilidades para viajar.
FOLHA - O terrorismo islâmico é um produto da má integração dos muçulmanos no Ocidente?
ROY - Não. Os membros da Al Qaeda estão plenamente integrados às sociedades onde vivem. São pessoas que têm diplomas, empregos razoáveis. E ao menos 20% dos integrantes da Al Qaeda são ocidentais convertidos. Precisamos abrir os olhos para esse fenômeno maciço. Um americano branco da Carolina do Norte chamado Daniel Patrick Boyd acaba de ser julgado no Paquistão por tentativa de atentado.
FOLHA - Por que alguns ocidentais se sentem atraídos pela Al Qaeda?
ROY - Se deixarmos de lado o Corão e pensarmos em termos de anti-imperialismo, veremos que a Al Qaeda é a sucessora de Che Guevara e do Baader-Meinhof [grupo guerrilheiro alemão]. A mulher do terrorista jordaniano, que matou recentemente sete agentes da CIA no Afeganistão, acaba de compará-lo ao Che. Aos olhos da extrema esquerda romântica a comparação com o Che é uma blasfêmia, mas em termos estruturais são muito próximos.
Quem sustenta a ideia de que o maior problema do mundo é o imperialismo dos EUA? Bin Laden. Quem apela ao levante dos jovens e ao conflito de gerações? Bin Laden. A busca da morte em ação de um guerrilheiro romântico é o mesmo modelo do suicida da Al Qaeda.
Al Qaeda é como McDonald's, diz analista
Para Olivier Roy, rede terrorista funciona como multinacional na qual comando é descentralizado por meio de franquias
Francês questiona novas medidas de segurança em aeroportos e alerta para aumento de ocidentais nas fileiras extremistas do islã
SAMY ADGHIRNI
DA REPORTAGEM LOCAL
Hoje fincada nos confins do Iêmen, a rede terrorista Al Qaeda funciona como uma multinacional cosmopolita na qual os integrantes têm ampla autonomia para executar as ordens da cúpula, ainda comandada pelos fundadores Osama bin Laden e Ayman Al Zawahiri.
A avaliação é do cientista político e filósofo francês Olivier Roy, especialista em terrorismo islâmico e professor no Instituto Universitário Europeu de Florença (Itália).
Roy disse à Folha, em entrevista por telefone, que as novas regras de segurança nos aeroportos só servem para acalmar a população.
FOLHA - Quem são as pessoas que integram a Al Qaeda no Iêmen?
OLIVIER ROY - As mesmas que estiveram no Paquistão, na Somália, na Bósnia etc. São pessoas de origem variada. Há ocidentais, africanos, argelinos. Eles não querem criar um Estado islâmico no Iêmen nem estão lá por causa da política iemenita. Estão lá porque acharam apoio local e um santuário para preparar seus planos.
FOLHA - As potências ocidentais podem ser consideradas culpadas, por não terem previsto que o Iêmen se tornaria um santuário terrorista?
ROY - Sofremos a herança dos anos Bush, nos quais a "guerra ao terror" era vista em termos territoriais. O Afeganistão e o Iraque foram invadidos, mas é um erro pensar o problema em termos de controle de território, pois trata-se de organizações não territoriais. O que funciona é a coleta de informações de inteligência. No caso do nigeriano, as autoridades tinham a informação, o problema foi o tratamento dos dados.
FOLHA - A Al Qaeda é uma organização com comando centralizado ou o nome é um carimbo adotado por vários grupos pelo mundo?
ROY - As duas coisas. A Al Qaeda é uma empresa moderna na qual há um núcleo de liderança e uma grande flexibilidade descentralizada na execução. A maioria dos terroristas tem vínculos, mesmo que só pela internet, com o centro de comando. A rede se parece mais com um sistema de franquia, uma espécie de McDonald's.
A Al Qaeda hoje tem menos capacidade de cometer grandes atentados. Por isso ela aposta em ações individuais.
FOLHA - Bin Laden e Al Zawahiri ainda estão no comando? Por que eles não foram capturados?
ROY - Parece que ainda estão no comando, sim. Eles não foram pegos porque atuam com maestria em dois níveis: o ultramodernismo das novas tecnologias e o tribalismo arcaico, no qual as relações interpessoais são muito importantes.
Enquanto Saddam Hussein foi vendido rapidamente, nas áreas tribais pashtuns não se tem o hábito de dedurar, nem mediante pagamento. É provável que ainda estejam na fronteira Paquistão-Afeganistão.
FOLHA - As medidas de segurança que estão sendo tomadas em aeroportos do Ocidente são eficientes?
ROY - Duvido. Essas medidas servem principalmente para satisfazer a opinião pública. Trata-se de gesticulação mais do que política concreta. E aí há uma contradição. Por um lado, a opinião pública quer mais segurança, do outro, ela quer mais facilidades para viajar.
FOLHA - O terrorismo islâmico é um produto da má integração dos muçulmanos no Ocidente?
ROY - Não. Os membros da Al Qaeda estão plenamente integrados às sociedades onde vivem. São pessoas que têm diplomas, empregos razoáveis. E ao menos 20% dos integrantes da Al Qaeda são ocidentais convertidos. Precisamos abrir os olhos para esse fenômeno maciço. Um americano branco da Carolina do Norte chamado Daniel Patrick Boyd acaba de ser julgado no Paquistão por tentativa de atentado.
FOLHA - Por que alguns ocidentais se sentem atraídos pela Al Qaeda?
ROY - Se deixarmos de lado o Corão e pensarmos em termos de anti-imperialismo, veremos que a Al Qaeda é a sucessora de Che Guevara e do Baader-Meinhof [grupo guerrilheiro alemão]. A mulher do terrorista jordaniano, que matou recentemente sete agentes da CIA no Afeganistão, acaba de compará-lo ao Che. Aos olhos da extrema esquerda romântica a comparação com o Che é uma blasfêmia, mas em termos estruturais são muito próximos.
Quem sustenta a ideia de que o maior problema do mundo é o imperialismo dos EUA? Bin Laden. Quem apela ao levante dos jovens e ao conflito de gerações? Bin Laden. A busca da morte em ação de um guerrilheiro romântico é o mesmo modelo do suicida da Al Qaeda.
sábado, 9 de janeiro de 2010
O sistema judicial americano e o caso do terrorismo
No caso do atentado fracassado do nigeriano em aviaõ americano veja a aplicação dos "direitos de Miranda". Tal postura evita que o trate na visão de "inimigo" como foi posta Gunther Jakobs
El Pais 9 de janeiro de 2010
Arranca el juicio por el atentado de Detroit
El nigeriano Abdulmutallab se declara inocente en su primera comparecencia - La fiscalía espera que el acusado negocie una condena a cambio de información
Umar Farouk Abdulmutallab, el único acusado de intentar volar un avión de la compañía estadounidense Northwest el pasado día de Navidad, se declaró ayer inocente ante el juez federal de Detroit que le informó de los seis cargos presentados en su contra por la fiscalía de Estados Unidos. Con esta comparecencia de menos de cinco minutos en la que quedó abierta la puerta a la posible negociación de la sentencia, se dio el primer paso hacia un juicio en el que el joven nigeriano puede ser condenado a cadena perpetua.
Una cadena de errores
De qué se le acusa
Tres detenidos en Heathrow
Una presa fácil para el radicalismo
La ofensiva de Al Qaeda
Se trata de una situación sin precedentes en la justicia de EE UU
En un tono de voz muy suave y usando un buen inglés, Abdulmutallab, que llevaba una camiseta blanca y grilletes en los pies, se acogió al privilegio que le otorga la justicia de negar su culpa en los delitos que se le atribuyen pese a las muchas evidencias acumuladas en su contra. De esa manera, el acusado se reserva la posibilidad, de acuerdo con las reglas del sistema norteamericano, de ofrecer a los fiscales información sobre sus actividades, sus objetivos y sus cómplices a cambio de una reducción de la condena.
Abdulmutallab fue informado de los seis delitos, entre ellos los de intento de asesinato y uso de arma de destrucción masiva para derribar un avión con 289 personas a bordo, que esta semana fueron admitidos por un gran jurado en Detroit. El gran jurado es el órgano judicial que decide si un caso merece ser visto ante un tribunal. Detroit es la ciudad en la que se juzga porque es donde se produjo el atentado frustrado, aunque el tribunal es de jurisdicción federal porque los delitos tienen esa categoría.
La prensa local había informado en días anteriores de la presencia en la ciudad del motor del padre del acusado, un respetado banquero nigeriano que había denunciado ante la Embajada estadounidense en Lagos las actividades sospechosas de su hijo. Su influencia puede resultar a partir de ahora decisiva en la conducta de Abdulmutallab en los interrogatorios.
Los expertos consideran que se trata de un caso fácil para la fiscalía, dadas las múltiples pruebas que vinculan al acusado con el crimen, aunque teniente en cuenta la relevancia política del juicio caben algunas sorpresas. La defensa puede intentar probar enajenación mental del joven de 23 años o, más probablemente, ofrecer una negociación para que éste se declare culpable.
Abdulmutallab es defendido por el equipo de abogados públicos del distrito de Detroit, encabezado por Miriam Siefer, que está considerada por sus colegas como una de las mejores letradas del país. Una de sus primeras líneas de actuación será la de determinar si al acusado se le leyeron sus derechos de forma adecuada e inmediatamente después de su detención.
Fuentes de la fiscalía no han precisado el momento en que los agentes del FBI que lo interrogaron le notificaron lo que se conocen como "los derechos Miranda", que incluyen el de guardar silencio y el de consultar con un abogado. Los defensores afirman que entraron en contacto por primera vez con Abdulmutallab a las 30 horas de su arresto, pero ignoran todavía si ese fue el momento en que el detenido se acogió a ese derecho o el tiempo que tardó el FBI en informarle de que podía hacerlo.
No hay precedentes de una situación como esta porque Abdulmutallab es el primer supuesto terrorista detenido desde que el Tribunal Supremo decidió el año pasado que el derecho de hábeas corpus era válido para todos los acusados y en cualquier jurisdicción de justicia, tanto civil como militar. En 2001 fue condenado por la justicia ordinaria Richard Reid, de origen británico, por el intento de introducir una bomba en un avión camuflada en la suela de sus zapatos. En 2003, los tribunales civiles se ocuparon también del caso de Iyman Faris, a quien se condenó como parte de un compló para destruir el puente de Brooklyn. Otros dos acusados de pertenecer a Al Qaeda, José Padilla y Ali al-Marri, fueron condenados por jueces civiles, pero están bajo custodia de la justicia militar.
Los tribunales castrenses son el marco que algunos congresistas de la oposición consideran el adecuado para haber juzgado a Abdulmutallab. "Tenemos que tratar a estos terroristas como lo que son, no criminales comunes, sino combatientes enemigos en una guerra", ha declarado el republicano de más rango en el comité de Inteligencia del Senado, Christopher Bond. Los tribunales militares hubieran sido más eficaces, según ese punto de vista, para obtener del acusado información valiosa sobre sus actividades, ya que el detenido hubiera visto sus derechos muy restringidos en esa jurisdicción. Al mismo tiempo, la oposición cree que la presencia de Abdulmutallab en un tribunal civil y los traslados que eso exige comporta un riesgo para la seguridad que se podía haber evitado.
El Gobierno considera, por el contrario, que la justicia ordinaria tiene recursos más que suficiente para interrogar al acusado y que privar a éste de los derechos que amparan a cualquier reo no constituye, como se ha demostrado en el pasado, ninguna garantía de que aportará más información.
En el trasfondo de esta polémica está la crítica de los conservadores de que Barack Obama se niega a reconocer que Estados Unidos está en guerra. El presidente repitió el jueves que sí, que el país está en guerra con Al Qaeda, pero la Administración ha abolido los términos "guerra contra el terrorismo" y "combatientes enemigos" que eran utilizados por el Gobierno de George Bush.
El Pais 9 de janeiro de 2010
Arranca el juicio por el atentado de Detroit
El nigeriano Abdulmutallab se declara inocente en su primera comparecencia - La fiscalía espera que el acusado negocie una condena a cambio de información
Umar Farouk Abdulmutallab, el único acusado de intentar volar un avión de la compañía estadounidense Northwest el pasado día de Navidad, se declaró ayer inocente ante el juez federal de Detroit que le informó de los seis cargos presentados en su contra por la fiscalía de Estados Unidos. Con esta comparecencia de menos de cinco minutos en la que quedó abierta la puerta a la posible negociación de la sentencia, se dio el primer paso hacia un juicio en el que el joven nigeriano puede ser condenado a cadena perpetua.
Una cadena de errores
De qué se le acusa
Tres detenidos en Heathrow
Una presa fácil para el radicalismo
La ofensiva de Al Qaeda
Se trata de una situación sin precedentes en la justicia de EE UU
En un tono de voz muy suave y usando un buen inglés, Abdulmutallab, que llevaba una camiseta blanca y grilletes en los pies, se acogió al privilegio que le otorga la justicia de negar su culpa en los delitos que se le atribuyen pese a las muchas evidencias acumuladas en su contra. De esa manera, el acusado se reserva la posibilidad, de acuerdo con las reglas del sistema norteamericano, de ofrecer a los fiscales información sobre sus actividades, sus objetivos y sus cómplices a cambio de una reducción de la condena.
Abdulmutallab fue informado de los seis delitos, entre ellos los de intento de asesinato y uso de arma de destrucción masiva para derribar un avión con 289 personas a bordo, que esta semana fueron admitidos por un gran jurado en Detroit. El gran jurado es el órgano judicial que decide si un caso merece ser visto ante un tribunal. Detroit es la ciudad en la que se juzga porque es donde se produjo el atentado frustrado, aunque el tribunal es de jurisdicción federal porque los delitos tienen esa categoría.
La prensa local había informado en días anteriores de la presencia en la ciudad del motor del padre del acusado, un respetado banquero nigeriano que había denunciado ante la Embajada estadounidense en Lagos las actividades sospechosas de su hijo. Su influencia puede resultar a partir de ahora decisiva en la conducta de Abdulmutallab en los interrogatorios.
Los expertos consideran que se trata de un caso fácil para la fiscalía, dadas las múltiples pruebas que vinculan al acusado con el crimen, aunque teniente en cuenta la relevancia política del juicio caben algunas sorpresas. La defensa puede intentar probar enajenación mental del joven de 23 años o, más probablemente, ofrecer una negociación para que éste se declare culpable.
Abdulmutallab es defendido por el equipo de abogados públicos del distrito de Detroit, encabezado por Miriam Siefer, que está considerada por sus colegas como una de las mejores letradas del país. Una de sus primeras líneas de actuación será la de determinar si al acusado se le leyeron sus derechos de forma adecuada e inmediatamente después de su detención.
Fuentes de la fiscalía no han precisado el momento en que los agentes del FBI que lo interrogaron le notificaron lo que se conocen como "los derechos Miranda", que incluyen el de guardar silencio y el de consultar con un abogado. Los defensores afirman que entraron en contacto por primera vez con Abdulmutallab a las 30 horas de su arresto, pero ignoran todavía si ese fue el momento en que el detenido se acogió a ese derecho o el tiempo que tardó el FBI en informarle de que podía hacerlo.
No hay precedentes de una situación como esta porque Abdulmutallab es el primer supuesto terrorista detenido desde que el Tribunal Supremo decidió el año pasado que el derecho de hábeas corpus era válido para todos los acusados y en cualquier jurisdicción de justicia, tanto civil como militar. En 2001 fue condenado por la justicia ordinaria Richard Reid, de origen británico, por el intento de introducir una bomba en un avión camuflada en la suela de sus zapatos. En 2003, los tribunales civiles se ocuparon también del caso de Iyman Faris, a quien se condenó como parte de un compló para destruir el puente de Brooklyn. Otros dos acusados de pertenecer a Al Qaeda, José Padilla y Ali al-Marri, fueron condenados por jueces civiles, pero están bajo custodia de la justicia militar.
Los tribunales castrenses son el marco que algunos congresistas de la oposición consideran el adecuado para haber juzgado a Abdulmutallab. "Tenemos que tratar a estos terroristas como lo que son, no criminales comunes, sino combatientes enemigos en una guerra", ha declarado el republicano de más rango en el comité de Inteligencia del Senado, Christopher Bond. Los tribunales militares hubieran sido más eficaces, según ese punto de vista, para obtener del acusado información valiosa sobre sus actividades, ya que el detenido hubiera visto sus derechos muy restringidos en esa jurisdicción. Al mismo tiempo, la oposición cree que la presencia de Abdulmutallab en un tribunal civil y los traslados que eso exige comporta un riesgo para la seguridad que se podía haber evitado.
El Gobierno considera, por el contrario, que la justicia ordinaria tiene recursos más que suficiente para interrogar al acusado y que privar a éste de los derechos que amparan a cualquier reo no constituye, como se ha demostrado en el pasado, ninguna garantía de que aportará más información.
En el trasfondo de esta polémica está la crítica de los conservadores de que Barack Obama se niega a reconocer que Estados Unidos está en guerra. El presidente repitió el jueves que sí, que el país está en guerra con Al Qaeda, pero la Administración ha abolido los términos "guerra contra el terrorismo" y "combatientes enemigos" que eran utilizados por el Gobierno de George Bush.
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